El hecho nuevo, provocado por la ruptura del bipartidismo, fue la votación del FAP encabezada por Hermes Binner que obtuvo el 17 % de los votos ubicándose en segundo lugar.
Esta tendencia se expresa en América Latina, donde en todos los países han surgido variantes a la izquierda de los gobiernos de frente popular, expresando la radicalización del proceso y el avance constante de las luchas obreras y populares. Esta realidad contradice los análisis de distintas expresiones de izquierda, que hablaban de un giro a la derecha en la situación latinoamericana, y que ahora, de manera sectaria, ubican a Binner como el enemigo a combatir al mismo nivel que Cristina.
Desgraciadamente, la salida de Pino Solanas de la carrera presidencial, dejó vacante un enorme espacio que fue llenado por Binner, que no cesa de repetir que apoyará las cosas buenas de este gobierno y criticará las malas, que apoyó la Ley de Medios y la de las AFJP. Pero sería un sectarismo infantil no ver el hecho muy progresivo de que, por primera vez en la historia argentina, un partido socialista se colocó en segundo lugar, obteniendo más de tres millones de votos.
El FIT conservó la votación de las primarias para presidente y la superó en diputados, consiguiendo más de 600.000 votos y haciendo una buena elección. Proyecto Sur perdió una gran oportunidad, pero sus propuestas tienen plena vigencia y existe un espacio para desarrollarlas. Dependerá de la capacidad y voluntad de remontar la actual situación. Desde Convergencia de izquierda seguimos siendo solidarios con su desarrollo.

















