Del conflicto del campo al triunfo de Cristina
El conflicto del campo en 2008 fue un palo en la rueda a esta construcción, llevando al gobierno de Cristina a los más bajos niveles de popularidad y provocando una grave derrota electoral en 2009.
El creciente descontento de los sectores medios se combinó con las luchas de la clase obrera, que empezó a pelear por la recomposición de sus salarios, contra la inflación.
El asesinato de Mariano Ferreyra fue el detonante de la muerte de Néstor Kirchner que abrió una etapa distinta: el cristinismo, con la entrada en escena de Máximo, Randazzo, Boudou y los muchachos de La Cámpora, que se transformaron en los protagonistas.
Estos elementos, combinados con los altos precios de la soja le permitieron a Cristina, en medio de la enorme crisis económica internacional, insertar la idea de que “el país está blindado”, y revertir la derrota de 2009, logrando una votación masiva por su continuidad.

















