Por Elisa Beltrán
El desconcierto y la ineptitud policial sobre el caso Candela, llevó a poner en el centro de escena al Barrio Corea del Partido de General San Martin. Una de las líneas de investigación los llevó al barrio (según vecinos una de las tías de la nena es pareja de un narco que hace años vivió en Corea) esto bastó para que tanto la policía, como los medios tildaran de narcotraficantes y secuestradores a cualquiera que viva ahí.
Hablamos con un vecino del barrio.
CI - ¿Que te pareció cómo se trató el caso Candela?
Me pareció espantosa la forma en que se trató el caso policial, periodística y políticamente.
Desde el Gobierno no se pusieron todos los recursos necesarios. Negaron y niegan sistemáticamente la relación de la policía con los delincuentes, las zonas liberadas. Y son incapaces de acabar con la trata de personas.
En lo policial porque no investigaron como debían.
Los periodistas armaron un circo. Teorizando sobre cosas que no existen, como lo hicieron con el barrio. Dijeron que Corea es un centro de distribución del narcotráfico, tierra de nadie, zona liberada. Corea hace 20 años quizás lo era. Pero ahora no, ahora es un barrio como cualquier otro de gente trabajadora, honesta. Y, como en cualquier lado, hay gente que hace las cosas mal. Pero es mentira que tengamos que pagar peaje para entrar o salir. También es mentira que los narcos se disputen el territorio.
CI - ¿Cómo se sintieron los vecinos con esto?
La verdad que fue bastante feo, molesto. Después de laburar todo el día te enteras que todos piensan que si no vendes droga secuestras gente y todo porque vivís en Corea. Que estén todo el tiempo hostigándonos para hacer notas.
Lo más terrible fue que los periodistas le preguntaran a pibes menores de 10 años: ¿venden mucha droga acá? ¿Quién la vende?
Ahora que se encontró al supuesto asesino en Morón está todo un poco más tranquilo, pero los allanamientos siguen y cada tanto aparece algún medio y la gente ya no los quiere ni ver. Los peces gordos se guardan y quieren descargar la responsabilidad en nosotros porque somos vecinos de un barrio humilde y trabajador. Pasa lo mismo con la represión policial. Los políticos solo se acuerdan de nosotros para hacer campaña y juntar votos.
Pasamos necesidades, pero somos gente de trabajo. A los verdaderos delincuentes, no los toca nadie.
A 36 años de la Masacre de La Plata
Por Dawen de La Plata
El 4 y 5 de septiembre se cumplió 36 años del asesinato de nuestros compañeros cuando militábamos en el Partido Socialista de los Trabajadores de La Plata: Ana María Guzner Lorenzo, Roberto “Laucha” Loscertales, Hugo Frigerio, Adriana Zaldúa, Lidia Agostini, Oscar Lucatti, Patricia Claverie y Carlos “Dicky” Povedano y a pesar que logramos luego de casi 30 años de lucha popular se derogue la Ley de Obediencia Debida que impedía el castigo a los criminales de la última Dictadura Militar y avanzamos en obligar a que esto delitos se declaren como imprescriptibles, aun no hemos podido castigar a los responsables directos y políticos de estos crímenes.
Es juez Oyarbide, hizo con la causa de la Triple AAA lo que está haciendo ahora con la causa de Schoklender y la Fundación Madres de Plaza de Mayo, donde la demora para después de octubre por sus implicancias políticas. En este caso porque la investigación si se hubiese desarrollado desde el 2004 habría puesto en descubierto la responsabilidad que tuvo el último gobierno del General Perón en el accionar de este grupo para-policial, y en esa etapa perjudicaba al objetivo de Nestor Kircher de unificar y reconstruir el Partido Justicialista.
Pero los socialistas no olvidamos que el genocidio de la Dictadura fue la continuación de un accionar represivo de ese gobierno patronal y por ello seguiremos bregando por el juicio y castigo. La mejor manera de recordar a nuestros compañeros y expresarles a sus familiares que continuamos la lucha por la que ellos dieron su extraordinaria vida.
Adriana, Roberto, Ana María, Lidia, Oscar, Carlos, Hugo, Patricia: ¡HASTA EL SOCIALISMO SIEMPRE

















