Los lápices siguen escribiendo
El 24 de marzo de 1976 desembarcaba en nuestro país el “proceso de reorganización nacional” que garantizó, a fuerza de represión y de la mano de operadores nacionales, la aplicación de los planes de saqueo imperialista.
A más de seis años de ejercicio impune, en los que se escribió el capítulo más negro de la historia de nuestro país, la dictadura genocida fue expulsada por la movilización obrera y popular.
Uno de los aspectos más dramáticos del terrorismo de Estado fue el secuestro y la tortura sistemática de adolescentes. El saldo oficial registra que el 70% de los desaparecidos fueron jóvenes de entre 16 y 30 años. “marcados” por tareas de inteligencia en escuelas y barrios, por pelear por sus derechos y por su participación social y política.
El 16 de septiembre de 1976 diez estudiantes secundarios de la Escuela Normal Nro 3 de la Plata, fueron secuestrados por un operativo realizado por el Batallón 601 (del servicio de inteligencia del ejército) y la Policía de la Provincia de Buenos Aires, dirigida por Ramón Camps. Tenían entre 14 y 17 años y venían de protagonizar una fuerte campaña por el boleto estudiantil.
Cuatro de ellos aparecieron tiempo después y sus declaraciones permitieron reconstruir los hechos, siendo de fundamental importancia en los juicios contra la dictadura.
A 34 años, los lápices siguen escribiendo la historia de lucha de nuestro país. Con más de 20 escuelas tomadas en la Ciudad de Buenos Aires, por mayor presupuesto educativo, peleando por una educación libre, gratuita, laica y de calidad; marchando cada 30 contra la masacre en el boliche República Cromañón; poniéndose de pie y diciendo presente en la lucha contra el genocidio de ayer y de hoy, contra el gatillo fácil, la violencia institucional y los gobiernos que usan a la juventud como variable de ajuste.
Este 16 de Septiembre, en un nuevo aniversario de “la noche de los lápices”, junto a los estudiantes de todo el país debemos ganar las calles para continuar la lucha por los derechos humanos de ayer y de hoy, por memoria, verdad y justicia.

















