Chile:
Los estudiantes están protagonizando las más grandes movilizaciones desde la caída de Pinochet, en contra del presidente Sebastián Piñera. Por primera vez, éstas se combinaron con la huelga general de la CUTCH, realizada el 24 y el 25 de agosto, exigiendo una reforma de la Constitución y del Código de Trabajo, rebaja de los impuestos a los combustibles y apoyo a las reivindicaciones de los estudiantes. Ese día, movilizaciones masivas se realizaron en todo el país, enfrentando a los carabineros, lo que derivó en la muerte de Manuel Gutiérrez, de 19 años.
Frente a esta movilización, el gobierno de Piñera se vio obligado a llamar por primera vez a una negociación a la dirección del movimiento estudiantil, intentando frenar los reclamos juveniles y las protestas de los trabajadores.
Es que el modelo chileno, que continuaron todos los gobiernos desde Pinochet hasta la fecha, ha sido una tragedia para los trabajadores y el pueblo del país hermano. Si bien
Chile crece a un promedio de un 7% anual y ell desempleo es del 7%, la desigualdad social ha creado dos realidades distintas.
Tras el terremoto de febrero de 2010, miles de personas que perdieron sus viviendas todavía viven en casas de emergencia de madera que el Gobierno construyó. Piñera, que recién se posesionaba, autorizó a empresas privadas la edificación y el control de escuelas y hospitales, encareciendo los servicios. Este fue uno de los orígenes del descontento actual.
Andrés Zahler Torres, profesor de la Universidad Diego Portales, comparó los ingresos de la población chilena con otros países: “El 10% de los chilenos tiene ingresos promedio que superan los de Noruega, mientras que los ingresos del 10% más pobre son similares a los de los habitantes Costa de Marfil. La gran mayoría tiene, en promedio, menos ingresos que los angoleños”.

















